TERRORISMO DE ESTADO; UN PRODUCTO NORTEAMERICANO.

septiembre 27, 2005

Autotitulados líderes en la lucha mundial antiterrorista, los Estados Unidos han desatado una campaña mediática que oculta la gran verdad: el terrorismo de Estado que práctica esa nación. Desde hace años, sucesivas administraciones norteamericanas elevaron al terrorismo de Estado a la categoría de política estatal global. Bajo esa estrategia, golpes de Estado contra gobiernos legalmente constituidos, atentados, secuestros y asesinatos de dirigentes políticos, entrenamiento y utilización de bandas de asesinos y mercenarios, sabotajes, secuestros de aviones y guerra bacteriológica han sido aplicados sin el menor tapujo, escondiéndose bajo la débil hoja de parra de luchar por la democracia y la libertad, gastado sainete que por más de cuarenta años se ha puesto en escena contra el ejemplo de Cuba.
El terrorismo de Estado aplicado por los Estados Unidos contra Cuba tiene larga data. Un capítulo desvergonzado en esa historia está en la protección que esa nación brinda a terroristas confesos, como Luís Posada Carriles. Entrenado, financiado y aupado por sus mentores. En una política de doble cara, el presidente George W. Bush asegura que perseguirá a los terroristas “hasta el último rincón de la Tierra”, mientras su gobierno se empeña en no extraditar a Venezuela a quien planeó el atentado con explosivos contra un avión de Cubana de Aviación el seis de octubre de mil 976. Puestas a la luz del sol las barbaridades cometidas por Posada Carriles, la negativa norteamericana de entregarlo a Venezuela confirma que Estados Unidos practica el terrorismo de Estado y su territorio es refugio de terroristas. Comentó: Noel Martínez.


UNA HISTORIA OSCURA: POSADA CARRILES Y EL ASESINATO DE KENNEDY

septiembre 15, 2005

El asesinato del presidente norteamericano Jhon F. Kennedy sigue siendo un misterio. Diversas investigaciones indican que en la conspiración que costo la vida al mandatario estadounidense, estuvo la participación de elementos de la mafia italo-norteamericana, la Agencia Central de Inteligencia y extremistas de la contrarrevolución cubana radicada en la Florida. Según el testimonio que dejo grabado Chauncey Holt, uno de los mafiosos detenidos a raíz de la muerte de Kennedy, en Dealey Plaza, donde se ejecutó el magnicidio en Dallas, estaba un grupo de exilados cubanos, donde se incluía a Posada Carriles.
El descalabro que significo la derrota de la invasión por Playa Girón, creo un descontento profundo entre los sectores más radicales de la contrarrevolución cubana radicada en Estados Unidos. En ese ambiente, en mayo de mil 963 se produjo en las Bahamas una reunión entre oficiales de la Agencia Central de Inteligencia y un grupo de capos del exilio cubano, encuentros que se repitieron en otros sitios y donde participaron antiguos miembros de Operación cuarenta, estructura añadida a la Brigada mercenaria que invadió a Cuba y que tenia como propósito ejecutar acciones de terrorismo. Entre los participantes de esos encuentros están Manuel Artime, Orlando Bosch, los hermanos Novo Sampoll y Luís Posada Carriles, algunos de los cuales fueron identificados en el sitio donde fue asesinado el presidente Kennedy.
El asesinato del presidente norteamericano Jhon F. Kennedy en mil 963 en la ciudad de Dallas, sigue marcado por las dudas. Si bien la Comisión Warren defendió la tesis del asesino solitario, inculpando a Lee Harvey Oswald, las brechas sobre el magnicidio siguen abiertas. En mil 963 las voces del exilio cubano descargaron su artillería de palabras contra Kennedy, estando dentro de esas protestas las de Orlando Bosch quien acusaba al mandatario norteamericano de “traidor”. En ese ambiente surge una nueva organización, la Junta de Gobierno Cubano en el Exilio, integrada por terroristas y que de manera muy extraña se disuelve inmediatamente después de la muerte de Kennedy. En la nómina de esa organización estaban Bosch y Posada Carriles, vistos en la escena del crimen de Dallas. ¿Cuánto saben esos asesinos a sueldo?, el mundo espera una respuesta. Comentó: Noel Martínez.


POSADA CARRILES Y SU FUNESTA HUELLA EN VENEZUELA.

septiembre 15, 2005

Entrenado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, Luís Posada Carriles sirvió a los más sucios intereses de la oligarquía de Venezuela durante su paso por los cuerpos policiales de aquella nación. Recomendado por la CIA, se incorpora a esas tareas en mil 969, etapa donde el movimiento revolucionario venezolano vivía un periodo de auge.
Identificado como el Comisario Basilio, Luís Posada Carriles participó en una operación contra Colombia, envuelta entonces en negociaciones con Venezuela por un asunto fronterizo. Paralelo a esto, su nombre se vincula a acciones contra intereses cubanos en Venezuela. Las oficinas de la Agencia de Noticias Prensa Latina y otros centros culturales fueron blanco de las tropelías del Comisario Basilio, sin dudas el más fiel exponente del terrorismo promovido por Estados Unidos.
Requerido en Venezuela por su participación en la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo, Luís Posada Carriles es hoy un prófugo de la justicia venezolana, ante la cual debe responder por otros actos criminales. Colocado por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos en las filas policiales de Venezuela, Posada participó activamente contra los grupos guerrilleros existentes entonces en ese país, desplegando esfuerzos en la captura y tortura de militantes clandestinos, valiéndose de una red de informantes y agentes encubiertos. Más de uno son los patriotas venezolanos torturados y eliminados en las operaciones desarrolladas por Posada Carriles, los que a más de treinta años de aquellos sucesos hoy reclaman la presencia del criminal ante la justicia de Venezuela. Comentó: Noel Martínez Martínez.


LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

septiembre 15, 2005

Parafraseando el título de la conocida película Lo que el viento se llevó, los cables informan del extravío del globo utilizado por la mafia de Miami y la administración Bush en su agresión mediática contra Cuba con la mal llamada TV Martí. Semanas después de que un huracán se llevará al artefacto sin que nadie reparara en la perdida, una vez más queda al descubierto lo inoperante de ese desestabilizador proyecto, financiado con los recursos de los contribuyentes norteamericanos. En dos décadas de agresión televisiva contra Cuba, los Estados Unidos han mal gastado más de cien millones de dólares, fondos que muy bien pudieron utilizarse a favor de los más pobres y en alguna medida evitar desastres humanos como el de Nueva Orleáns, que por su crudeza aflige hoy al mundo, que ve con asombro esas escenas de dolor y muerte. Redactó: Noel Martínez.


ATENTADOS DEL ONCE DE SEPTIEMBRE; PLATAFORMA DE UNA ESTRATEGIA.

septiembre 11, 2005

Los tragicos e injustificables atentados del once de septiembre de dos mil uno en Estados Unidos, llegan hoy a su cuarto aniversario en medio de la llamada Guerra contra el terrorismo diseñada por la administración de George W. Bush. Aquellos acontecimientos sirvieron de plataforma para la agresiva politica impulsada por los neoconservadores y que hoy amenaza la integridad de todo el mundo. Afganistan e Irak fueron los primeros blancos de esa guerra, apoyada por una avalancha mediática encaminada a difundir el miedo y justificar las más crueles acciones norteamericanas. La tortura, el bombardeo de poblaciones civiles, el apresamiento sin derechos y el corte de las libertades fundamentales, son hoy las columnas que sostienen la demencial politica de Bush de dominio planetario, justificada con la guerra contra el terror.
Hace hoy cuatro años atrás que el presidente norteamericano George W. Bush lanzó sobre las ruinas humeantes de las Torres Gemelas su estrategia global de Guerra contra el terror. Agresiva politica imperial que ha dejado su huella criminal en Afganistan e Irak donde miles de civiles, muchos de ellos niños, han muerto en bombardeos indiscriminados, mientras las torturas, las violaciones sexuales y la masacre de poblaciones ocupadas son noticias de todos los días. Cuatro años después del inicio de la cruzada antiterrorista, el mundo es más inseguro y convulso, quedando al descubierto las verdaderas intensiones de aquella campaña, montada sobre el irrespeto a las victimas de las Torres Gemelas y que cuatro años después trata de someter al mundo bajo la impunidad criminal de la bota militar yanqui. Comentó: Noel Martínez.


DESTRUIR LA REVOLUCIÓN CUBANA: OBJETIVO IMPERIALISTA

septiembre 2, 2005

Con mayor o menor intensidad Estados Unidos han tratado de apagar el ejemplo de Cuba desde mil 959, estrategia reforzada bajo la actual administración, quien en el dos mil tres diseño un proyecto para provocar un incidente que condujera a una conflagración bélica. El veinte de mayo de ese año, la mal llamada Radio Martí, salió al aire por cuatro frecuencias de difusión de emisoras radiales y televisivas cubanas, interfiriendo las trasmisiones en la isla. No se trataba de una simple violación a las normas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y de los derechos respectivos de una nación soberana, sino de una provocación con siniestros fines bélicos: las transmisiones subversivas e ilegales fueron dirigidas hacia Cuba desde un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y su objetivo real consistía en provocar una confrontación militar.
La provocación diseñada en el dos mil tres por la administración Bush contra Cuba al trasmitir la señal de Radio Marti desde un avión de la Guardia Nacional Aérea, tuvo su contraparte en la mafia cubano-americana radicada en la Florida. Mientras el avión “anzuelo” lanzaba su señal hacia la isla, el mercenario José Basulto, líder de la organización Hermanos al Rescate volaba próximo a las aguas cubanas ensayando trasmisiones de la subversiva Televisión Marti, en una abierta provocación que buscaba una respuesta de la parte cubana, agredida en su soberanía radio-eléctrica y territorial. Mercenario convencido, Basulto trataba de provocar una respuesta cubana, mientras seis aviones cazabombarderos estadounidenses se encontraban en estado de combate, listos para entrar en acción y crear un conflicto bélico de grandes proporciones.
Pérfido y criminal, el proyecto de la administración Bush diseñado en el dos mil tres para crear un conflicto bélico entre Cuba y Estados Unidos, contó con el apoyo de la mafia cubano-americana, la que desde hace años sueña con un enfrentamiento armado que ponga fin a la Revolución cubana. La inteligencia y la prudencia demostrada por las autoridades cubanas ante la provocación creada con la transmisión desde un avión militar yanqui de la mal llamada Radio Martí, evitaron consecuencias dramáticas. Aprovechando las dificultades transitorias ocasionadas en Cuba por el huracán Dennis, la provocación retomo nuevos bríos, usando la misma estrategia el avión trasmite ahora la señal de TV Martí, en una provocación macabra que una vez más fracasa ante la fuerza y el apoyo popular que tiene la Revolución. Comentó: Noel Martínez.